Un fuego repentino o Flash Fire es una combustión rápida e inesperada de gases o vapores inflamables que dura, por lo general, menos de tres segundos. Aunque su duración es breve, puede generar quemaduras severas y poner en riesgo la vida de los trabajadores.
Este tipo de accidente es frecuente en industrias como petróleo, gas, minería, química, petroquímica y energía, donde existen materiales inflamables y atmósferas potencialmente explosivas.
La principal norma internacional para este tipo de riesgo es la NFPA 2112, que establece los requisitos mínimos que deben cumplir las prendas ignífugas resistentes al fuego repentino.
Durante el proceso de certificación, las prendas son sometidas al ensayo ASTM F1930, donde un maniquí instrumentado recibe un flamazo de tres segundos para medir el porcentaje de quemaduras corporales.
Si bien una prenda puede certificarse con menos del 50 % de quemaduras proyectadas, cuanto menor sea ese porcentaje, mayor será el nivel de protección que ofrece frente a un fuego repentino.
En Marshall Moffat trabajamos con prendas y componentes certificados por organismos independientes, sometidos a auditorías periódicas para garantizar la calidad y el cumplimiento de las normas internacionales.